Evaluación del Aprendizaje Entendemos la evaluación como una experiencia continua de formación, es decir, no solo es necesario aprender unos conceptos o contenidos para reproducirlos en un examen, sino que el alumno debe ir interiorizando y haciendo suyos esos aprendizajes de manera autónoma y cooperativa, los cuales deben ser evaluados en el transcurso de ese proceso, respetando el ritmo de aprendizaje de cada alumno, respondiendo así a las necesidades y los intereses de cada uno. De esta manera, creemos en una evaluación formativa y continua, en la que podamos valorar los conocimientos previos de los alumnos como punto de partida del proceso de enseñanza y aprendizaje, importante para que el aprendizaje sea significativo y tenga sentido para el alumno, y donde no solo se valoren los resultados, sino también el proceso seguido, siendo una evaluación individualizada y adaptada a las características de los alumnos. Así, estructuramos la evaluación en tres fases: 1. Evaluación Inicial: En ella se pretende conocer los conocimientos previos de los alumnos, es decir, aquello que ya saben, y establecer el punto de partida para los nuevos aprendizajes que se presentan Para esta evaluación, se utilizó la Asamblea o Sesión conversacional como técnica para la recogida de datos, es decir, mediante la expresión espontánea de ideas, saberes, dudas… de cada alumno sobre los aprendizajes presentados para el proyecto, conocer aquellos aspectos que ya conocen como los que no conocen, valorar esos conocimientos y establecer el punto de partida. Además, estas sesiones ayudan a estimular y motivar el interés y la implicación de los alumnos en los nuevos aprendizajes, es decir, se busca en el alumno el interés por aprender, necesario para que el alumno sea protagonista de su proceso y para que el aprendizaje sea significativo. Por otro lado, estas sesiones serán repetidas a lo largo del proyecto para realizar un seguimiento del proceso que se está siguiendo, estableciendo los conocimientos que se van adquiriendo. Es importante saber donde se encuentran nuestros alumnos en cada momento, para poder dar una respuesta adecuada a las necesidades de estos, y poder valorar el proceso seguido en todo momento. Valoración La primera sesión conversacional resultó muy positiva; en primer lugar, nos sorprendió gratamente los conocimientos previos que ya tenía y el uso de la argumentación en sus aportaciones para exponer sus ideas, en segundo lugar, la lluvia de ideas que surgió de la conversación y que nos dio el esquema para las posteriores actividades fue muy extensa y diversa, y por último, la conversación tomó forma enseguida, los alumnos la enriquecieron con sus experiencias, incluso se inició un pequeño debate sobre las costumbres de cada uno, los gustos, las preferencias… que fue muy gratificante. Valoramos esta sesión, y las posteriores que se realizaron muy positivamente, ya que no solo son gratificantes para el Maestro sino también para los alumnos. Estos se implican, se sienten protagonistas y muestran sus intereses y emociones, mediante la expresión de sus experiencias y sus opiniones. Además, poder hablar todos juntos sobre un tema de interés, permitir al alumno que sea él, el que marque el camino de la conversación, desierta en estos un gran interés por aprender y saber más. 2. Evaluación de Proceso: Esta segunda fase nos permitirá conocer de qué manera nuestros alumnos están adquiriendo esos nuevos conocimientos, hasta qué punto los están interiorizando, su grado de motivación, su actitud hacia el aprendizaje y el proceso seguido y hasta qué punto se está consiguiendo el cambio conceptual necesario para que el aprendizaje sea significativo Para ello, las técnicas utilizadas serán las siguientes: - Observación directa en el aula y sistemática - Observación participante, donde el maestro no solo observa sino que forma parte activa de la actividad o momento observado. - Sesiones conversacionales o Asambleas - Registro en tablas de ítems o rúbricas, sobre todo dirigidas a aspectos de actitud y trabajo en equipo o para la recogida de datos sobre la adquisición de los objetivos, conceptos y contenidos programados. (Ver anexo I) - Valoración de las actividades y trabajos realizados por los alumnos. Valoración En general el proceso ha sido muy satisfactorio, sobre todo en la motivación mostrada por los alumnos, ya que el trabajo en equipo y la utilización de las nuevas tecnologías han sido dos factores decisivos para los buenos resultados obtenidos. El hecho de tener que ser ellos los que debían cocinar para el resto de compañeros, familias y profesores de la escuela les ha entusiasmado y han aceptado esta responsabilidad con muchas ganas e interés por aprender y hacerlo bien, y por ello han mostrado una gran implicación. Por otro lado, el hecho de tratarse de un grupo de tercero de infantil, nos hizo plantear las diferentes actividades del proyecto, dividiéndolas entre sesiones en gran grupo y sesiones en pequeños grupos. A trabajar en grupos reducidos, los alumnos mostraron mucho entusiasmo y ganas, pero les ha costado llegar a acuerdos y consensuar, todavía tienen dificultades para respetar las reglas del debate, debiendo participar el maestro proporcionando estrategias y pautas. De todas maneras, han sido muy fructíferas ya que gracias al interés de los alumnos, creemos que de estas actividades los alumnos han aprendido a trabajar en equipo. En cambio, las sesiones en gran grupo, tanto en los que participaba el maestro activamente como en las exposiciones de los alumnos, han sido muy positivas desde el principio, y nos han ayudado a recopilar los conocimientos adquiridos hasta el momento, organizarlos, verbalizarlos y secuenciarlos para continuar con el proceso. 3. Evaluación Final: Esta última fase pretende evaluar los resultados, pero siempre teniendo en cuenta el proceso seguido. Para esta evaluación, se utilizaron las siguientes actividades: - Vamos a elaborar una receta - Decoración - Durante el día de la fiesta, el seguimiento del proceso de elaboración. Estas actividades responden a la técnica de evaluación llamada “Caso Práctico”, donde los alumnos deben poner en práctica lo aprendido.
Evaluación de la Enseñanza Entendemos que no solo los alumnos deben ser evaluados, sino que los Maestros también debemos evaluar nuestro trabajo, el diseño preparado y las expectativas cumplidas, a fin de poder mejorar y proporcionar una retroalimentación necesaria para aprender de la experiencia y proporcionar a nuestros alumnos mejores y de mayor calidad, actividades de aprendizaje que respondan a sus necesidades e intereses. Entendemos que de la experiencia se puede aprender, y como maestros tenemos la gran responsabilizar de no dejar nunca de aprender y mejorar. Así, la evaluación se realizará mediante dos actividades: - Asamblea final con los alumnos para conocer su opinión sobre el proceso seguido y el trabajo llevado a cabo. -Autoevaluación del Maestro, respondiendo a preguntas referidas a el grado de consecución de los objetivos, la participación y la implicación de los alumnos, su motivación por las actividades, la realización de estas y sus resultados, los apoyos que han sido necesarios y los previstos y el grado de consenso, implicación y comunicación con las familias. (Ver anexo II) Anexo I
Tablas ítems – rúbricas
- Para el trabajo en equipo
Criterios
Excelente
Adecuado
Estándar
Inadecuado
Participación
Se muestra activo en todo momento, dando ideas y expresando su opinión
Se muestra activo, y no tiene inconveniente en expresar sus ideas y opiniones.
Aunque se muestra activo, le cuesta expresar sus opiniones de manera espontánea.
No suele participar, expresando vagamente sus opiniones e ideas.
Comprensión y empatía
Demuestra una escucha activa, intenta comprender y consensuar con el otro.
Sabe escuchar, y aunque le cuesta comprender al otro de entrada, siempre lo intenta, y llega a un consenso.
Escucha, pero le cuesta ponerse en el lugar del otro, aunque suele llegar a consenso.
No se muestra dispuesto a escuchar, y pocas veces llega al consenso.
Respeto a los otros
Muestra respeto en todo momento por la opinión de los demás y contempla las diferencias como fuente de aprendizaje.
Muestra respeto por los demás, respetando también la diferencia.
Respeta la opinión de los demás, pero aunque lo intenta, no suele aceptar la diferencia.
Puede mostrar respeto por los demás, pero no acepta la diferencia.
Adecuación a los turnos
Escucha y espera su turno para hablar. Utiliza un tono adecuado sin sobreponerse a los demás.
Escucha y espera su turno, y aunque puede anticiparse, rectifica y prosigue la conversación con orden. Utiliza un tono adecuado.
Escucha y espera su turno, aunque suele anticiparse en sus intervenciones. En ocasiones, eleva el tono, pero es capaz de rectificar.
No espera su turno para hablar, y suele utilizar un tono elevado, con dificultades para rectificar.
Cooperación
Muestra interés por el trabajo en equipo, intentando llegar a un punto de encuentro
Muestra interés por el trabajo en equipo, aunque a veces le cuesta llegar a un punto de encuentro, siempre lo intenta.
Quiere trabajar en equipo, pero le cuesta llegar a un punto de encuentro y adquirir una dinámica adecuada.
No muestra interés por el trabajo en equipo, sin intentar llegar a un punto de encuentro.
Búsqueda de acuerdos
Busca el consenso y no fomenta el conflicto, mostrando actitudes positivas.
Busca el consenso, y no le gusta el conflicto aunque, en ocasiones, sus actitudes no son adecuadas, siempre rectifica.
Busca el consenso, pero muestra actitudes desfavorables que promueven el conflicto.
No intenta llegar a un consenso, y si lo hacen siempre a través del conflicto.
Adecuación de las respuestas
Genera un debate adecuado al contexto, adaptando las intervenciones al tema que se trata y las participaciones anteriores.
Genera un debate adecuado al contexto, intenta adaptar sus respuestas al tema y a las participaciones anteriores.
Aunque se adecua al contexto en la mayoría de as ocasiones, sus respuestas suelen presentar incongruencias.
No se adapta al contexto, y sus respuestas no son adecuadas o no se relacionan con el tema o las participaciones anteriores.
- Para objetivos, conceptos y/o contenidos
Criterios
Excelente
Adecuado
Estándar
Inadecuado
Manejo de términos
Maneja todos los términos adecuadamente.
Maneja la mayoría términos adecuadamente.
Maneja algunos términos adecuadamente
Tiene dificultades para el manejo de los términos.
Secuenciación
Secuencia correctamente las fases de la receta y del procedimiento a seguir.
Secuencia adecuadamente las fases de la receta, pero puede producir errores leves en el procedimiento a seguir.
Secuencia las fases adecuadamente, aunque produce pequeños errores.
No llega a una secuenciación correcta de las fases de la receta y del procedimiento a seguir.
Identificación
Identifica las características de los alimentos, las expone y las relaciona con la receta a la que se refieren.
Identifica las características de los alimentos y las expone, aunque puede cometer algunos errores leves en la relación con las recetas.
Identifica las características de los alimentos, aunque le cuesta exponerlas con claridad, y comete pequeños errores al relacionarlos con las recetas.
No identifica las características de los alimentos, tiene dificultades para exponerlas y para relacionarlas con las recetas.
Diferenciación
Reconoce y nombra los diferentes alimentos, reconociendo el número de sílabas de las palabras.
Reconoce y nombra los diferentes alimentos, aunque comete errores leves en la discriminación de silabas.
Suele reconocer y nombrar correctamente a los alimentos, pero tiene dificultades en la discriminación de sílabas.
Reconoce a los alimentos, pero tiene dificultades para nombrarlos y comete bastantes errores en la discriminación de silabas.
Discriminación
Discrimina las sensaciones provocadas por los cinco sentidos.
Discrimina las sensaciones provocadas por los cinco sentido, aunque comete errores leves.
Tiene dificultades para discriminar las sensaciones provocadas por los cinco sentidos.
No discrimina las sensaciones relacionadas con los cinco sentidos.
Anexo II Autoevaluación
¿Los objetivos establecidos se han adecuado a las necesidades de los alumnos?
¿Se han conseguido mayoritariamente los objetivos establecidos?
¿Ha sido necesario reescribir, eliminar o añadir alguno de los objetivos y contenidos previstos?
¿Los alumnos han mostrado interés por la actividad?
¿Han participado activamente en las actividades propuestas?
¿Los alumnos han adquirido responsabilidades para llevar a cabo el proceso?
¿Se han ofrecido aspectos motivantes que fomente la implicación de los alumnos durante el proceso?
¿Los resultados de las actividades han sido positivos?
¿Las actividades han sido adecuadas o ha habido reformulaciones? ¿Cuáles?
¿Han surgido complicaciones y dificultades en el transcurso de las actividades? ¿Cuáles?
¿Las actividades han potenciado un aprendizaje significativo o han provocado dudas e incongruencias?
¿Se han respondido a las necesidades de los alumnos en el momento adecuado?
¿Has actuado como maestro, como guía y apoyo en el proceso de tus alumnos?
¿Has proporcionado los apoyos necesarios? ¿Los tenias previstos?
¿Los materiales utilizados han sido suficientes y adecuados? ¿Han servido para conseguir una mayor implicación y motivación de los alumnos?
¿Las familias se han implicado suficientemente?
¿Qué grado de consenso han mostrado las familias con las actividades donde han debido colaborar?
¿Los recursos comunicativos con las familias han dado resultados positivos?
¿Se les ha informado y proporcionado apoyo suficiente?
Evaluación del Aprendizaje
Entendemos la evaluación como una experiencia continua de formación, es decir, no solo es necesario aprender unos conceptos o contenidos para reproducirlos en un examen, sino que el alumno debe ir interiorizando y haciendo suyos esos aprendizajes de manera autónoma y cooperativa, los cuales deben ser evaluados en el transcurso de ese proceso, respetando el ritmo de aprendizaje de cada alumno, respondiendo así a las necesidades y los intereses de cada uno.
De esta manera, creemos en una evaluación formativa y continua, en la que podamos valorar los conocimientos previos de los alumnos como punto de partida del proceso de enseñanza y aprendizaje, importante para que el aprendizaje sea significativo y tenga sentido para el alumno, y donde no solo se valoren los resultados, sino también el proceso seguido, siendo una evaluación individualizada y adaptada a las características de los alumnos.
Así, estructuramos la evaluación en tres fases:
1. Evaluación Inicial: En ella se pretende conocer los conocimientos previos de los alumnos, es decir, aquello que ya saben, y establecer el punto de partida para los nuevos aprendizajes que se presentan
Para esta evaluación, se utilizó la Asamblea o Sesión conversacional como técnica para la recogida de datos, es decir, mediante la expresión espontánea de ideas, saberes, dudas… de cada alumno sobre los aprendizajes presentados para el proyecto, conocer aquellos aspectos que ya conocen como los que no conocen, valorar esos conocimientos y establecer el punto de partida.
Además, estas sesiones ayudan a estimular y motivar el interés y la implicación de los alumnos en los nuevos aprendizajes, es decir, se busca en el alumno el interés por aprender, necesario para que el alumno sea protagonista de su proceso y para que el aprendizaje sea significativo.
Por otro lado, estas sesiones serán repetidas a lo largo del proyecto para realizar un seguimiento del proceso que se está siguiendo, estableciendo los conocimientos que se van adquiriendo.
Es importante saber donde se encuentran nuestros alumnos en cada momento, para poder dar una respuesta adecuada a las necesidades de estos, y poder valorar el proceso seguido en todo momento.
Valoración
La primera sesión conversacional resultó muy positiva; en primer lugar, nos sorprendió gratamente los conocimientos previos que ya tenía y el uso de la argumentación en sus aportaciones para exponer sus ideas, en segundo lugar, la lluvia de ideas que surgió de la conversación y que nos dio el esquema para las posteriores actividades fue muy extensa y diversa, y por último, la conversación tomó forma enseguida, los alumnos la enriquecieron con sus experiencias, incluso se inició un pequeño debate sobre las costumbres de cada uno, los gustos, las preferencias… que fue muy gratificante.
Valoramos esta sesión, y las posteriores que se realizaron muy positivamente, ya que no solo son gratificantes para el Maestro sino también para los alumnos. Estos se implican, se sienten protagonistas y muestran sus intereses y emociones, mediante la expresión de sus experiencias y sus opiniones. Además, poder hablar todos juntos sobre un tema de interés, permitir al alumno que sea él, el que marque el camino de la conversación, desierta en estos un gran interés por aprender y saber más.
2. Evaluación de Proceso: Esta segunda fase nos permitirá conocer de qué manera nuestros alumnos están adquiriendo esos nuevos conocimientos, hasta qué punto los están interiorizando, su grado de motivación, su actitud hacia el aprendizaje y el proceso seguido y hasta qué punto se está consiguiendo el cambio conceptual necesario para que el aprendizaje sea significativo
Para ello, las técnicas utilizadas serán las siguientes:
- Observación directa en el aula y sistemática
- Observación participante, donde el maestro no solo observa sino que forma parte activa de la actividad o momento observado.
- Sesiones conversacionales o Asambleas
- Registro en tablas de ítems o rúbricas, sobre todo dirigidas a aspectos de actitud y trabajo en equipo o para la recogida de datos sobre la adquisición de los objetivos, conceptos y contenidos programados. (Ver anexo I)
- Valoración de las actividades y trabajos realizados por los alumnos.
Valoración
En general el proceso ha sido muy satisfactorio, sobre todo en la motivación mostrada por los alumnos, ya que el trabajo en equipo y la utilización de las nuevas tecnologías han sido dos factores decisivos para los buenos resultados obtenidos.
El hecho de tener que ser ellos los que debían cocinar para el resto de compañeros, familias y profesores de la escuela les ha entusiasmado y han aceptado esta responsabilidad con muchas ganas e interés por aprender y hacerlo bien, y por ello han mostrado una gran implicación.
Por otro lado, el hecho de tratarse de un grupo de tercero de infantil, nos hizo plantear las diferentes actividades del proyecto, dividiéndolas entre sesiones en gran grupo y sesiones en pequeños grupos. A trabajar en grupos reducidos, los alumnos mostraron mucho entusiasmo y ganas, pero les ha costado llegar a acuerdos y consensuar, todavía tienen dificultades para respetar las reglas del debate, debiendo participar el maestro proporcionando estrategias y pautas. De todas maneras, han sido muy fructíferas ya que gracias al interés de los alumnos, creemos que de estas actividades los alumnos han aprendido a trabajar en equipo.
En cambio, las sesiones en gran grupo, tanto en los que participaba el maestro activamente como en las exposiciones de los alumnos, han sido muy positivas desde el principio, y nos han ayudado a recopilar los conocimientos adquiridos hasta el momento, organizarlos, verbalizarlos y secuenciarlos para continuar con el proceso.
3. Evaluación Final: Esta última fase pretende evaluar los resultados, pero siempre teniendo en cuenta el proceso seguido.
Para esta evaluación, se utilizaron las siguientes actividades:
- Vamos a elaborar una receta
- Decoración
- Durante el día de la fiesta, el seguimiento del proceso de elaboración.
Estas actividades responden a la técnica de evaluación llamada “Caso Práctico”, donde los alumnos deben poner en práctica lo aprendido.
Evaluación de la Enseñanza
Entendemos que no solo los alumnos deben ser evaluados, sino que los Maestros también debemos evaluar nuestro trabajo, el diseño preparado y las expectativas cumplidas, a fin de poder mejorar y proporcionar una retroalimentación necesaria para aprender de la experiencia y proporcionar a nuestros alumnos mejores y de mayor calidad, actividades de aprendizaje que respondan a sus necesidades e intereses.
Entendemos que de la experiencia se puede aprender, y como maestros tenemos la gran responsabilizar de no dejar nunca de aprender y mejorar.
Así, la evaluación se realizará mediante dos actividades:
- Asamblea final con los alumnos para conocer su opinión sobre el proceso seguido y el trabajo llevado a cabo.
- Autoevaluación del Maestro, respondiendo a preguntas referidas a el grado de consecución de los objetivos, la participación y la implicación de los alumnos, su motivación por las actividades, la realización de estas y sus resultados, los apoyos que han sido necesarios y los previstos y el grado de consenso, implicación y comunicación con las familias. (Ver anexo II)
Anexo I
Tablas ítems – rúbricas
- Para el trabajo en equipo
- Para objetivos, conceptos y/o contenidos
Anexo II
Autoevaluación